Enfermedades que impiden el embarazo y gestación subrogada

Enfermedades que impiden el embarazo y la gestación subrogada

Existen numerosos prejuicios en torno a la gestación subrogada. Hay voces en la sociedad que afirman que las mujeres que recurren a un vientre de alquiler (término erróneo para referirse al embarazo subrogado), lo hacen porque no quieren ver cómo su cuerpo cambia con la gestación. Pero, la realidad muchas veces esconde graves enfermedades que impiden el embarazo.

 

Enfermedades que impiden el embarazo

 

Ciertos problemas de salud en la mujer pueden dificultar o impedir una gestación exitosa. O poner en riesgo la salud de la madre y/o el futuro bebé.

Ante la dificultad o imposibilidad de llevar a término un embarazo natural, muchas mujeres deben recurrir a una gestante sustituta para poder hacer realidad su sueño.

 

Ausencia de útero congénita

 

El Síndrome de Rokitansky o agenesia mulleriana es un trastorno congénito que afecta a 1 de cada 5.000 mujeres. Este trastorno ocasiona que la mujer no desarrolle el útero y los dos tercios superiores de la vagina. Por tanto, hace imposible el desarrollo de un embarazo. Algunas, además, pueden tener dificultades para mantener relaciones sexuales. Sin embargo, los ovarios trabajan con normalidad y son funcionales, por lo que pueden tener descendencia mediante FIV y una gestante subrogada.

 

Histerectomía

 

La histerectomía es una operación quirúrgica en la que se extrae el útero de la mujer. La paciente dejará de tener períodos menstruales. Al no tener útero no podrá quedarse embarazada. En ocasiones también se extraen los ovarios y las trompas de Falopio. La histerectomía suele llevarse a cabo en casos de fibromas; endometriosis; cáncer de útero, cuello uterino u ovárico; dolor pélvico crónico, entre otros. Estas son algunas de las enfermedades que impiden el embarazo y hacen necesaria la ayuda de una gestante sustituta.

 

Endometriosis

 

La endometriosis es una de las enfermedades más comunes en mujeres en edad reproductora. Se calcula que afecta a un 10 a 15%. Se caracteriza por una alteración en la que el tejido que recubre el interior del útero (endometrio) se localiza en órganos que no deberían tenerlo. Este tejido puede afectar a los ovarios, las trompas de Falopio e incluso la vejiga y los intestinos.  Este tejido irrita las estructuras y puede causar intenso dolor y dejar tejido cicatricial en estos órganos.

Se estima que entre un 30 y un 50% de las mujeres que sufren infertilidad presentan endometriosis.

Esta enfermedad no tiene cura. En los casos más graves puede impedir que la mujer lleve a término un embarazo con éxito, por histerectomía, abortos de repetición, fallos de implantación, etc. En estos casos la gestación subrogada es la mejor alternativa para tener un hijo biológico.

 

Malformaciones en el útero

 

Ciertas anomalías como el útero bicorne, didelfo, septado o arcuato pueden dificultar o impedir la implantación de los embriones y, por ende, permitir un embarazo.

 

Placenta accreta

 

Esta es una afección grave que ocurre durante el embarazo cuando la placenta se adhiere a las paredes del útero. Generalmente la placenta se desprende tras el parto. Cuando parte o la totalidad de la placenta se queda unida a las paredes, puede ocasionar una pérdida grave de sangre tras el parto. Se considera que esta es una complicación del embarazo de alto riesgo. Si se diagnostica a tiempo, se puede realizar una césarea prematura y una histerectomía.

Kim Kardashian recurrió a la gestación subrogada para tener a su tercer hijo por padecer placenta accreta en sus embarazos previos.

 

Fallos repetidos de implantación embrionaria

 

Se conoce como “fallo de implantación embrionaria” cuando no se consigue el embarazo tras varios ciclos de reproducción asistida con embriones de buena calidad. Cuando esto se produce, las opciones reproductivas para las parejas se reducen y muchas deciden buscar otras alternativas para tener un hijo biológico. En estos casos, muchas parejas recurren a la gestación subrogada para implantar el embrión en el útero de una gestante sustituta.

 

Enfermedades autoinmunes

 

El cuerpo humano produce anticuerpos para luchar contra las bacterias y virus. Pero, eventualmente, nuestro organismo puede producir anticuerpos contra el propio cuerpo. Esto genera el desarrollo de una enfermedad autoinmune. Ciertas enfermedades autoinmunes pueden afectar a la fertilidad, ya que la misma enfermedad o los tratamientos para tratarla pueden ser incompatibles con el embarazo (provocan abortos o malformaciones en el cuerpo). Si las enfermedades impiden el embarazo, también se puede recurrir a la gestación subrogada para tener un hijo.

 

Enfermedades cardiovasculares

 

Con el embarazo se producen cambios en el sistema cardiovascular de la mujer. Estos pueden producir un aumento del volumen de sangre, del ritmo cardíaco y una disminución de la presión.

Estos cambios pueden generar una descompensación cardíaca. Si la mujer padece enfermedades cardiovasculares o presenta defectos en el corazón, el embarazo puede poner en riesgo la salud de la mujer y del bebé. En los casos más graves el especialista puede desaconsejar el embarazo.

 

Gestación subrogada con SCRC

 

Hemos enumerado algunas de las principales enfermedades que impiden el embarazo, pero hay muchas más. Por ejemplo, la toma de ciertos medicamentos incompatibles con un embarazo. O trastornos como la depresión psicológica severa, que puede poner en riesgo la salud psicológica de la madre.

En todos estos casos la gestación subrogada es una excelente alternativa para que estas mujeres puedan llegar a disfrutar de la maternidad.

Si sufres alguno de estos trastornos y deseas tener un hijo biológico, contacta con SCRC España, expertos en gestación subrogada en California (Estados Unidos).

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